En toda revolución social existe la necesidad de exteriorizar/liberar las tensiones. Esa liberación es un proceso de catarsis que no permite la indefinición, es extrema y sólo el tiempo y la consecución de los objetivos permite volver a un estado de sosiego.
Hoy vivimos una revolución y como tantas otras es radical en sus formas: la burbuja de las empresas de Nuevas tecnologías en la bolsa, la apuesta de las empresas y gobiernos por el UMTS (3G) que hundió a más de una, la respuesta de la SGAE al top manta y cómo no, la búsqueda del "virus perfecto" en una carrera desenfrenada que terminará posiblemente en un apagón tecnológico, son sólo exteriorizaciones (en una u otra dirección) de esa revolución.
Pues bien, yo me uno a esa catarsis pidiendo la muerte de los mediadores. Mi abuelo si quería hablar de algo a diez personas se subía a una caja y lo decía voz en grito, cuando quería hablar a cien se iba al mercado, pero cuando quería hacer llegar su mensaje a 1000 precisaba de ayuda, de mediadores que creyeran en su mensaje y le sirvieran de plataforma. Por extensión, los escritores y los músicos precisan de editoriales / discográficas que se encarguen de difundir su producto a cambio de un trozo cada vez mayor del pastel.
Pues bien, yo hoy tengo una audiencia potencial de millones de personas, aunque sólo me leas tú, y no he tenido que arrastrarme por despachos y despachos a la espera que alguien crea en mi producto.
Muchos dirán que así no ganaré dinero ni me haré rico: en primer lugar no sé si mi producto es vendible, en segundo lugar mi objetivo no es ganar dinero sino trasmitir, en tercer lugar ¿Por qué tiene que ser mi objetivo ganar dinero? De todos modos, si mi producto es bueno generará de una manera u otra dinero sólo habrá que ser ingenioso en las formas y en los canales de distribución.
A modo de conclusión, si eres un/a creativ@ liberate rompe las cadenas de la opresión de los mediadores, utiliza a los mediadores según necesidades, no dejes que perviertan tu creación y que sea el mundo el que libremente decida si la quiere o la detesta.